Seat León TGi: una alternativa inteligente

Son muchas las preguntas que los usuarios se hacen cuando se plantean la compra de un Seat TGi y desde aquí vamos a intentar que todo quede más claro sobre este combustible

En un mercado en el que claramente se están buscando todo tipo de alternativas para ofrecer a los compradores vehículos más ecológicos y eficientes, Seat está apostando fuerte por un combustible diferente lejos de las hibridaciones eléctricas. Se trata del GNC, vulgarmente conocido como “gas natural comprimido”.

¿Qué es el GNC? Como hemos dicho es una alternativa a los combustibles derivados del petróleo y a las “electrificaciones” y está compuesto principalmente por gas metano y está almacenado a muy altas presiones.

Actualmente encontramos una amplia red de “gasineras”, incluso alejadas de las grandes ciudades que aseguran tener siempre a mano un surtidor para tener siempre el depósito lleno. En este enlace podemos comprobar la actual red de GNC en España: https://gasnam.es/terrestre/mapa-de-estaciones-de-gas-natural/

¿Dudas? Aquí tienes muchas respuestas

Son muchas las preguntas que los usuarios se hacen cuando se plantean la compra de un Seat TGi y desde aquí vamos a intentar que todo quede más claro sobre este combustible.

En primer lugar, nuestro coche va a seguir siendo igual de seguro que uno que equipe solo deposito de gasolina. Utiliza depósitos homologados equipados con válvulas de seguridad y, a pesar de que el gas está comprimido a 200 bares, son capaces de aguantar incluso el doble de presión.

A la hora de conducirlos no notaremos ninguna diferencia, independientemente si utilizamos GAS o gasolina. De hecho, estos coches, además del gas, llevan su propio depósito de gasolina que entra en funcionamiento cuando el GNC se acaba y no se nota ni la transición de un combustible a otro ni el funcionamiento, ni tampoco vamos a notar olores raros en el habitáculo circulando con un sistema u otro.

Otro de los detalles importantes es que en estos coches, llevamos la codiciada etiqueta ECO en el parabrisas, por lo que en situaciones extremas de contaminación nunca tendremos problemas para circular por las grandes urbes restringidas en esos momentos.

Uno de los argumentos que más debemos tener en cuenta es también la economía de funcionamiento. Actualmente el kilo de GNC está en torno a 0,80 euros, por lo que en precio ya encontramos una rebaja. Y en el consumo, la sensación que ofrece el Leon TGi es que con GNC consume menos que con gasolina. Concretamente en torno a los 4,5-5 kilos de GNC cada 100 kilómetros de media, por lo que al precio, hay que sumarle algún “que otro litro” en el consumo.

Por último, en el mantenimiento general del vehículo tampoco hay grandes diferencias entre un coche diésel o gasolina ni tampoco en las revisiones ITV.

Seat Leon TGi 1.5

Con un diseño exterior que no difiere para nada de las versiones gasolina o diésel, las diferencias solo las vamos a encontrar en el cuadro de relojes con un indicador independiente para cada uno de los depósitos, a la hora de repostar que tenemos dos bocas de repostaje y el pequeño logo TGi que tenemos en el portón trasero.

Este 1.5 ha sustituido al anterior modelo que equipaba un motor de 1.4 y que no ofrecía tanta autonomía en GNC como este 1.5. Ahora, el deposito más grande es el de gas y conduciendo con “mimo” podemos llegar con poco más de 15-17 euros a algo más de 300 kilometros, mientras que con el gasolina, la autonomía en carretera está en torno a los 75-90 kilometros… siempre dependiendo claro está, de las condiciones de la conducción y de la forma en que lo hagamos.

El comportamiento dinámico de este coche es el que esperamos de un motor de 130 caballos. La buena puesta a punto de la plataforma MBQ mantiene intacta su capacidad de rodadura y su excelente paso en curva. Las pequeñas modificaciones al equipar deposito de gas suponen un ligero aumento de peso total de 80 kilos aproximadamente y una reducción de 380 litros a 275 en el maletero por la colocación del comentado depósito. Esto, al final, no ha influido para nada en su capacidad dinámica.

Hay que recordar que tan solo hay tres escenarios en los que la gasolina entra en funcionamiento en el TGi. La primera, por supuesto, si las reservas de gas se acaban. La segunda, nada más acabar de repostar gas, la centralita tiene que adaptar la cartografía del encendido al gas repostado; y una última, cuando el liquido refirgerante del motor se encuentre por debajo de -10 grados.

Los acabados y detalles de interior son comunes a sus hermanos de gama. La calidad a la que nos tiene acostumbrados sigue patente, consiguiendo un buen equilibrio entre materiales y ajustes para un resultado muy acogedor e interesante. Por supuesto, no podía faltar la conectividad, con Apple Care Play y Andorid Auto.

CONCLUSION

Un gran acierto por parte de Seat potenciar este tipo de combustible para sus vehículos. Es cierto que es un poco más caro y que las revisiones pueden sumar una pequeña diferencia económica con el paso de los años, pero desde luego, el ahorro diario a la hora de repostar y la tranquilidad de la etiqueta ECO… es muy superior a esa pequeña diferencia. Si además, buscamos un compacto moderno, fiable, con una excelente relación calidad/precio y unos buenos acabados, el León Tgi puede ser una excelente alternativa.

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